Un depósito bancario es un producto que suele
resultar familiar a los clientes que buscan una rentabilidad para sus
ahorros. El funcionamiento es muy sencillo, un cliente, empresa o
particular, que tenga una cantidad de dinero ociosa lo aporta a la
entidad bancaria durante un período de tiempo y bajo unas condiciones
estipuladas, para obtener a cambio un beneficio.
Los depósitos bancarios son la base de la banca tradicional, ya que
sin el dinero aportado por los clientes un banco difícilmente podría
obtener fondos para prestar a terceros. En la entrada de hoy, vamos a
ver los diferentes tipos de depósitos bancarios y cómo se pueden usar
para ganar dinero ahorrando.
Tipos de depósitos
Los tres tipos de depósitos más comunes son los siguientes:
* Cuenta corriente (o depósito a la vista): es un
depósito que permite ingresar dinero en el banco y que conlleva la
obligación de éste a devolverlo cuando inmediatamente cuando el cliente
lo requiera. A cambio de ese depósito, la entidad puede ofrecer una
remuneración o no, en forma de un interés en función del dinero
depositado. Con estos depósitos a la vista o cuentas corrientes, la
entidad está obligada a prestar un “servicio de caja”que permita
realizar pagos y cobros comunes (ingresos de efectivo, abonos de
nóminas, ordenar y recibir transferencias bancarias, domiciliar recibos,
retirar dinero en efectivo, entre otras).
* Cuenta o libreta de ahorro: las cuentas de ahorro son muy similares a las cuentas corrientes, diferenciándose de las primeras en que la entidad entrega una libreta de ahorro para anotar los movimientos de la cuenta y en que la disponibilidad del dinero puede ser algo menor, ofreciendo a cambio una mayor rentabilidad por el dinero depositado.
* Depósito a plazo: un depósito a plazo es un producto en el que un cliente entrega a una entidad bancaria una cantidad de dinero durante un período de tiempo, a cambio de una remuneración en forma de tipo de interés aplicado sobre el capital prestado y que se puede pagar al final del período o durante el mismo, en fracciones. Si el cliente reclama el dinero antes de que finalice el plazo pactado, es habitual que en el contrato de depósito se contemple una penalidad, de tal manera que se reduzca la rentabilidad del mismo sensiblemente.
Lo que debes saber sobre depósitos bancarios
Como se puede ver, los tipos de depósitos básicos son muy sencillos
de entender y contratar. La regla general en los depósitos es que a mayor plazo, mayor rentabilidad.
Si se retira el capital o una parte del mismo antes del plazo pactado,
las entidades suelen penalizar la operación, aunque no siempre ocurre.
Además de los depósitos más básicos, existen productos más complejos,
que pueden relacionar la rentabilidad a la evolución del valor de una
acción o de un conjunto de acciones o incluso a un evento futuro. En
cualquiera de estos casos, la recomendación general es contratar siempre sabiendo lo que se está haciendo, es decir, lo que se puede ganar y también perder.
Una herramienta útil para aquellas personas que quieran saber cómo
funciona un depósito y la rentabilidad que podrían obtener de sus
ahorros, es este simulador de depósitos de Banco de España.
De los beneficios que se obtienen de los depósitos, hay que pagar impuestos.
Dependiendo de cada caso, si se es persona física o jurídica, si del
tipo de rentabilidad (en dinero o en especie), se pagarán más o menos
impuestos. Lo importante es tener en cuenta que los beneficios de estos
productos generan impuestos y que toca hacer cuentas con la Hacienda
Pública, tema que es importante tener en cuenta a la hora de cobrar los
intereses porque el banco puede retener una cantidad en concepto de
anticipo de impuestos y porque al hacer la declaración de la renta, en
el caso de las personas físicas, toca hacer cuentas con el fisco.
Por último, otro punto a tener en cuenta es que las únicas entidades que pueden captar depósitos son los bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito.
Cualquier otro tipo de empresa no puede captar depósitos de ninguna
manera, ya que no están supervisadas por el Banco de España. En este
punto, es importante no confundir un depósito, que es lo que se ha
contado hasta ahora en sus formás más básicas, de una inversión o una
aportación de capital para un proyecto de una empresa o particular. Son
cosas distintas, aún cuando a cambio de esa inversión de capital, en
ambos casos se espera una rentabilidad a cambio.
COMENTARIOS. Bueno a mi punto de vista es muy importante saber los tipos de depósitos que hay. A parte como ahi mismo dice el artículo, si nosotros llegaramos a saber un poco de contabilidad no sería más fácil entender o hablar ya sea de préstamos pasivos de euna empresa; pero a su vez los depósitos como activos ya que vienen siendo derechos de la empresa.
También nos menciona que para el banco los depósitos que llega a hacer la gente para ellos viene siendo un pasivo, sucede así ya que los depósitos son como una obligación para uno como cliente.
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